Quantum Splendor

Sobre Mí

Laura

Foto de Laura

Soy Laura, un nombre que nace del laurel, árbol sagrado y símbolo de sabiduría. Ese ideal me acompaña en este camino de alma aprendiz y buscadora. Mi sensibilidad hacia lo sutil comenzó desde muy temprana edad, al percibir energías e intuiciones que no sabía nombrar, pero sí sentir. Mi recorrido vital me llevó a explorar el mundo exterior —Reino Unido, Irlanda, Japón—, pero fue el regreso a la soledad en España el que me abrió la puerta al viaje más transformador: el viaje interior.

Estudié y me formé en PNL, Reiki, Aromaterapia, Astrología, Quantum, Técnica Estructural, Registros Akáshicos y más recientemente fitoterapia energética. Estas herramientas se convirtieron en lenguajes vivos con los que acompaño a otros a reconectar con su esencia. Gracias a mi vocación de maestra, especialmente acompaño a madres, padres y cuidadores que desean comprender el alma de los niños y adolescentes con los que conviven.

A lo largo del tiempo, he descubierto que una parte esencial de mi propósito es leer lo simbólico y traducirlo en palabras comprensibles, vivas y sentidas. Astrodecodificar, abrir Registros o trabajar con la energía sutil desde el Quantum son, para mí, formas de dar voz a lo invisible. Poner en palabras lo que no siempre se puede ver, pero sí se puede sentir, es la manera en que acompaño, desde el respeto, la escucha y la claridad.

Foto de María José

Junto a mí, en las sesiones de astrología, camina María José Díaz, terapeuta holística y guía en procesos de transformación profunda. Su propio despertar surgió tras una crisis existencial que la llevó a replantearse su vida desde cero. A través de disciplinas como Reiki, meditación, psicología transpersonal, esencias florales, regresiones, constelaciones familiares y un reencuentro poderoso con los Registros Akáshicos, María José redescubrió su propósito: acompañar a otras almas en el regreso a su verdad, desde el corazón y la presencia.

Su enfoque es cálido, cercano y profundamente humano. Adapta cada sesión al momento presente de quien llega, integrando las herramientas energéticas y terapéuticas que practica con una mirada compasiva y transformadora: constelaciones familiares, sanación del niño interior, procesos de perdón, procesos de duelo, meditaciones, liberación del pericardio, Tot consciencia, tarot...

Juntas creemos que el camino de vuelta a uno mismo es un proceso de desaprendizaje y liberación, donde se deshacen capas de condicionamientos personales, ancestrales y colectivos, y poco a poco se revela la autenticidad que cada ser lleva dentro. Sabemos, por experiencia propia, que el modo en que miramos un problema lo transforma todo. Por eso ofrecemos sesiones combinadas, donde unimos nuestras miradas y herramientas para ayudarte a avanzar, aliviar, comprender o simplemente convivir con más amor.

Nuestro propósito es claro: ayudarte a descubrir tu mapa interior, conectar con tu propósito, y encontrar orientación en esta etapa de tu vida. Y hacerlo desde un espacio de presencia, confianza y verdad.

¿Por qué Splendor?

Foto de Splendor

Quantum Splendor: El Brillo del Máximo Potencial

Desde sus raíces latinas, "esplendor" nos habla de luz, resplandor y perfección. Esta palabra ha atravesado siglos y culturas, cargada de significados que oscilan entre lo divino, lo material y lo íntimo. En la mitología griega, se vinculaba con Apolo, dios del Sol, irradiando grandeza y belleza en todo lo que tocaba.

Hoy, el esplendor se expresa en múltiples formas. Aunque a menudo se asocia con riqueza y opulencia, su verdadera esencia brilla en los pequeños momentos: una sonrisa genuina, la majestuosidad de una montaña o el destello de un atardecer. Representa el punto máximo de perfección, una cima de desarrollo o logro; es una cualidad que toca tanto a civilizaciones en auge como a los momentos más esenciales de la vida que hacen vibrar el alma.

El esplendor no es solo brillo exterior; es también la expresión de aquello que nos llena el corazón. Es plenitud, armonía y grandeza.

En este proyecto, Splendor simboliza la búsqueda de ese apogeo personal y colectivo, una invitación a reconocer y compartir la luz que todos llevamos dentro porque el verdadero esplendor no solo se ve, sino que además se siente y se comparte.